la historia de tu amor por nuestra América. Anarella Vélez Osejo

la historia de tu amor por nuestra América

 Anarella Velez Osejo

             para el compañero Fidel Castro 

                   

                    “por eso desde lejos te he traído

                    una copa del vino de mi patria:

                    es la sangre de un pueblo subterráneo”

                     Pablo Neruda

la historia de tu amor por nuestra América

nos canta el canto de las cadenas rotas

en estas horas inclementes

somos  pueblo que recobra la memoria

resurgida como rosa roja florecida 

enderezo mi camino

antes de caer como animala herida

en el silencio incierto de un día sin sol

de una noche sin luna

entretanto, desde la noria algo me lacera

la mirada tiembla deslumbrada

hoy la historia nos lanza sus despojos 

la  tragedia nos junta en este paraíso perdido

en él adquirimos la fisonomía de las lobas

ávidas, el agua muerde nuestra sed

aprieta la garganta y la rompe

aquí vivimos en duelo sin fin

por el golpe asestado a la justicia

mientras tiembla la mirada deslumbrada

buscamos respuestas en el rojinegro horizonte

indago en aquel lienzo de Rigo Paredes 

desde el que nos miras Compañero Fidel 

ahí, donde tu rostro se dilata iluminado

descifro tu presencia, tu nombre y tu ejemplo

sigues aquí, libre, resplandeciente, eterno

para gozar del futuro de nuestra Abya Yala.

Un día como hoy, nació Fidel Alejandro Castro Ruz (Birán,​ Oriente, Cuba; 13 de agosto de 1926-La Habana, Cuba; 25 de noviembre de 2016

Insurgencia Cultural Capítulo Honduras

 

La ANDEH a estará celebrando la semana de Insurgencia Cultural entre los días 12 y 18 de agosto, en esta ocasión estará dedicada a la poeta hondureña Amanda Castro y al poeta español Federico García Lorca 

En las circunstancias actuales, las y los trabajadores de la cultura asumen un rol esencial en el acompañamiento de las cuarentenas, ello a pesar del COVID, que ha  vulnerabilizado al vida laboral del sector.

Por tanto, este año 2020, con más fuerza que el anterior, llamamos a participar a  las colectivas artísticas y culturales e intelectuales para que construyamos espacios en los que la insurgencia creadora se exprese con actividades colectivas, mancomunadas.

Según las características de nuestros  acuerdos y metodologías propias de nuestra nación

– Sumaremos cada reivindicación y consignas locales

-Alzando el estandarte contra toda dominación y todas las opresiones

-Elevando la voz contra cualquier forma de discriminación, sea racial, de género, ideológicas o sociales.

– Manifestándonos en defensa de la autodeterminación de los pueblos 

– También en defensa de las culturas originarias autóctonas por su derecho a la identidad y a sus luchas sociales y políticas. 

-Por la preservación y el cuidado del medio ambiente 

– Y por la paz mundial.

Para preguntar, sumarse y enviar adhesiones :

insurgenciacultural2020@gmail.com

andehonduras@gmail.com

Cel 98110555

 

La Comisión Organizadora está constituida por las escritoras:

Alejandra Munguía Matamoros

Anarella Vélez Osejo

Carolina Torres

Diana Vallejo

Divina Alvarenga

Elena Flores

Elisa Logan

Gilda Batista

Iris Mencía

Lety Elvir

María Díaz

Melissa Merlo

Silvia González

Tatiana Sánchez

Mariela Zavala

Teresa Leiva

Xiomara Cacho Caballero

Mayra Oyuela

 

 

Mayra Oyuela, Nació el 29 de junio de 1982 en Tegucigalpa. Es una poeta,  gestora cultural y locutora. Obtuvo el Primer lugar en el IV Concurso poético de la Escuela Nacional de Bellas Artes, 2001. Es miembro fundadora del Colectivo de poetas Paíspoesible. Exintegrante del Taller Altazor y del movimiento Artistas en Resistencia. Publica su primer libro en el 2006 Escribiéndole una casa al barco con la editorial Editorial II Miglior Fabbro.
En el 2016 es seleccionada junto a 37 autoras latinoamericanas para participar en la Antología Transfronterizas/ 38 poetas latinoamericanas, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que fue presentada en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México) 20162​ y en el 2010 participó en el Festival internacional Poeta por km2, Madrid, España. Actualmente coordina el proyecto cultural BocaLoba.
“Mayra Oyuela ha tenido que iniciarse en la fragua de su propia epistemología femenina, abordando los textos más bellos de la escritura femenina hondureña, empezando con Clementina Suárez, con grandes dificultades. Ha llegado al feminismo tras un golpe de Estado y evoluciona a la par de una sociedad que ha despertado de su letargo. Habla con otras mujeres, intercambia y armoniza una visión y unas prácticas que la ubican en la lucha por la vida, lejos del poder económico neoliberal y la guerra. La poeta Mayra Oyuela produce su obra luchando en contra de las condiciones que le impone la sociedad patriarcal a toda mujer creadora.
Este estudio me permite afirmar que entre mejores son las condiciones de acceso a la educación en libertad para las mujeres, un número mayor de ellas podrá dedicarse a desarrollar a plenitud la profesión u oficio que elijan o por el que sienten una vocación.” Anarella Vélez

Tres poemas de Mayra Oyuela:

Tragame luna

o aterrizá en este océano que soy.
Mirá que tengo la piel fosilizada de lenguas
y un abanico azul que golpea
desde mis trompas de falopio.

He acampado en la sangre del abismo,
he provocado la suntuosa apatía por los ocasos.
Mirá que busco los ojos del sur
y llevo en las manos
el paracaídas de la locura.
Escuchame luna,
la serpiente de la soledad
moldeó mi estatura rompiendo mis olas,
inyectando la dosis precisa de la seducción.
Mirá que me ha mordido desde adentro,
profundo,
vaciando los restos de la nostalgia,
esa que se reproduce
en el inventario de las sorpresas,
me ha dejado intacta la incertidumbre
y esta reseña de manipular los géneros
a mi conveniencia.

He volado profundo tus cielos, luna,
mientras un hombre
ha deletreado mi arena más húmeda.
He comido de la catarsis de la investidura.
Trágame luna
o volvete caracol, velero, arrecife,
lo que querrás
pero volvé, acampá,
quedate.

 

 

ÍNDOLE
Deja que respiremos el velo
que nos oculta el uno al otro
Paul Celan
Aprendí de la nostalgia
la parte más oscura del camino,
cuando la luz es un velo cegador
que no permite pasos firmes,
ni huellas hundidas para dar de beber
a la fiera que camina tras cualquier errante.
Aprendí:
la palabra es el suceso,
la circunferencia,
el átomo que respira tras la tinta en el papel.
Aprendí a creer no sólo en lo sensorial y lo evidente
la poesía es lo que está dentro del guante,
el pabilo sumergido
una y otra vez en la parafina
para luego abrirse en luz
en una casa de bajareque,
en pleno noviembre, en plena madrugada.
Aprendí
a asumir un tembloroso no en los dedos,
a entender lo lúcido del miedo
cuando la enfermedad llega a la cama de la madre.
Aprendí, que no he de aprender a decir adiós
y mucho menos
cuando se trata de esos huidizos poemas
que delibero y nunca he de escribir.
Aprendí a no llamarme poeta en el primer encuentro,
a ser atinado con los seres
que de antemano sospecho comenzaré a amar,
aunque no sepa hablar de amor
y tampoco quiera aprenderlo.
Aprendí que la intimidad no existe,
las ideas novedosas son el principio
o el final del diálogo entre los transeúntes
que rozan tu hombro en medio del camino.
No hay nada nuevo en este mundo
y eso debo aprenderlo
porque aunque sé,
que cada individuo es un evento irrepetible,
el ser es como una mancha en el techo
al que se le hallará todo tipo de formas.

Fuente:  Barcos de agua natal. Antología de poesía latinoamericana desde el siglo XXI. Selección de Jocelyn Pantoja y Rafael Saravia. México-España: Proyecto Literal y Ediciones Leteo, 2012, pag. 127.

 

AHORA

Ahora que todo es invierno
ahora que la melancolía corroe la escalera de lo incierto
ahora que fracasamos en lo íntimo
y el café fue ceniza fría
que llevaron en sus pies los astronautas.
Un almendro frondoso es mi memoria
anidada en él está toda la luz que nos habita.
Mi cuerpo aún es arena invicta
y sobre él
no existen barloventos
que disuelvan tus pasos.
Acá no existe el milagro del retorno
acá sólo la humedad de un tronco encallado
acá sólo el salitre pegado a las persianas
acá la brisa que lava tiernamente la barca que aprieta mis pulmones
acá todas las noches
un beso húmedo de laberintos
me cierra los párpados.

Poetas hondureñas del siglo XXI, breve antología. Anarella Vélez Osejo

Lu Cía, María Díaz, Lety Elvir, Venus Mejía, Melissa Merlo, Carolina Torres, Anarella Vélez

Poetas hondureñas del siglo XXI, breve antología
Anarella Vélez Osejo

Poetas Hondureñas del Siglo XXI, Antología

Anarella Vélez, escritora, editora y docente universitaria es, sin lugar a dudas, una de las más reconocidas promotoras de la divulgación de la literatura escrita por mujeres en Honduras. Ella asume aquí el papel de compiladora, labor vital para la revalorización de una literatura femenina de este tiempo, la cual se ve enfrentada al abismo poético que la separa del siglo XX.

Vélez sostiene que, en el pasado reciente, muy pocas mujeres pertenecieron a las denominadas generaciones literarias. Hoy en día se puede afirmar lo contrario, gracias a el acceso de las mujeres al mundo educativo y laboral como al mundo político –Ejemplo clarísimo lo constituyen Lucila Gamero, Clementina Suárez, Paca Navas y Argentina Díaz Lozano quienes fueron profundamente transgresoras y vehementes sufragistas– y a la educación superior, cada vez más mujeres adoptan la palabra como un recurso para expresarse. La palabra como instrumento para encarar los retos que representa la apropiación del ámbito de la cultura, entendiéndose ésta como característica de una realidad histórica signada por la injerencia imperialista, la desigualdad y la injusticia.

Ellas reconocen entre sus ancestras a las poetas latinoamericanas fundacionales, entre quienes cabe mencionar a Juana de Asbaje, Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou, Delmira Agustini, Idea Vilariño, Alfonsina Storni, entre otras; ellas –así lo reconocen– renovaron el lenguaje poético, aportan el punto de vista femenino en una sociedad patriarcal, misógina, machista y racista, sin embargo, toman distancia formal y construyen su propio lenguaje en un mundo posmoderno y globalizado. Sin concesiones dan vida a nuevos realismos, describen situaciones cotidianas y conscientemente trabajan temas ya tratados, referentes al ámbito privado, la memoria, el amor, el desamor, la enfermedad y la muerte; la ironía y el humor signan sus propuestas.

La compiladora se excusa por las ausentes y se congratula por aquellas cuyos escritos se reúnen aquí. Nos entrega una antología en la que se juntan la poesía de las mujeres escritoras hondureñas que se encuentran en pleno ejercicio del oficio en lo que va del siglo XXI. Imagen, expresión y pensamiento femenino por medio de la poesía, senda elegida para transmitirnos sus sueños funestos, singulares amores ebrios, melancólicos sacrificios; en este movimiento sin pausa, ponen la voz de la pasión, despliegan el placer sensual femenino con un lenguaje sugerente o abierto. Heridas por la violencia en la que viven, las escritoras se refugian en sus versos, los convierten en sus armas, desmitifican la educación tradicional, la salud o el matrimonio y los convencionalismos hetero normativos.

Este nuevo texto de Vélez, integrado por la obra de diecinueve autoras que atendieron a su convocatoria –fueron invitadas veintitrés poetas–, tal como ella misma lo explica, nos deja ver que las vates encuentran poesía en todo aquello que las rodea, lo que se mueve y lo que no. La selección ha culminado en una compilación que ha presupuesto una re-lectura, la cual, a su vez, resulta en una re-escritura y por tanto una re-elaboración intra-textual que se estructura con los textos ya escritos y crea un nuevo conjunto. Lectora-autora, ya que la autora es una lectora que rompe con la historia de las mujeres en Nuestra América quiénes, desde la época colonial hasta inicios de este milenio, han vivido una historia que va del sometimiento a la emancipación. Se trata de rescatar para Honduras una imagen del decir y el pensar femenino por medio de la poesía para aproximarnos a la identidad genérica, con esa finalidad segrega la poesía escrita por mujeres del resto de la producción cultural contemporánea.

La poética actual hondureña escrita por ellas adopta la palabra como forma superior de la emoción estética, se convierte en luz y llega a nuestro pueblo como la llave que nos permite mirar, oír, buscar, cimentar un mundo nuevo. Poesía que aporta nuevos tratamientos de la diversidad de temas abordados por las escritoras aquí reunidas, sin duda, las más destacadas de la actualidad. Vélez ha reunido los textos poéticos sin obedecer a un orden o un eje temático, solo ha obedecido a la calidad. Los textos que ahora se encuentras entre tus manos han sido cuidadosamente elegidos para que, las y los lectores, conozcan el ámbito inmensamente rico de la bucólica hondureña escrita por mujeres.

Queridas y queridos lectores, les deseamos una buena lectura.

Índice

1. Lu Cía
2. María Díaz
3. Lety Elvir
4. Venus Mejía
5. Melissa Merlo
6. Carolina Torres
7. Anarella Vélez

Lu Cía
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Lucía Santos Ordóñez, (Tegucigalpa, 1989) escritora, estudiante de la carrera de Letras con orientación en Literatura en la UNAH. Participante en el Taller de Creación Poética impartido en el Centro Cultural de España en Tegucigalpa en el 2015, del cual surgió un colectivo de corta duración que se dedicó a la poesía performática. Integrante del Taller de Poesía y Narrativa «Miguel de Cervantes» de la Academia Hondureña de la Lengua dirigido por el reconocido poeta hondureño José Luis Quesada. Aparece en la antología de escritores noveles recogida por la Asociación Cultural Trece Lunas para su primera Feria del Libro Hondureño. Integrante del proyecto musical y colectivo multi-artístico Gatxs de techo y la Perra romántica. Maneja su propio blog de poesía y colabora en la revista digital Iberoamérica.

2.
En este lado del mundo
la rabia
es quien nos arrulla
apenas nacemos
y una dulce desesperanza
nos ve dar los primeros pasos.
Después andamos como
animales en extinción.
Buscamos alimento lejos del hogar
caminamos en sombras para esconder los colores
y nos cuidamos la espalda
más que el alma.
Pero no morimos.

3.
Hablemos la verdad.
Tal vez te sorprenda que diga esto
porque seguro pensás que he sido sincera
pero confieso: suelo mentir
y es probable que termine este poema con una mentira.
Me las he arreglado para encontrarte donde no estás
mis ojos me engañan, dicen que te ven
entonces yo me engaño y digo que te veo
después engaño a mis labios y les digo que es a vos
a quien estoy besando.
Vos también actuás
—te he visto—
sonreís aun cuando nada te causa gracia
estrechas la mano con otros, aunque
sus presencias son indiferentes
tus pasos parecen firmes
como si conocieras el camino
pero, como una brújula, tu corazón sólo
te indica cómo llegar a mí
ese es el camino que realmente conocés.
No era mi intención hablar de mis verdades
(por eso advertí que terminaré mintiendo).
Lo que quiero es descubrir las tuyas
hacer notar tu soledad.
También quiero decir
Que, aunque las direcciones se me confunden
estoy más lúcida que nunca,
que tomo decisiones precavidas,
y
que esta vez, esta única vez
soy más fuerte que tu ausencia.

6.
Querés olvidar
a las estrellas que te engendraron
y a la madre que te arrulló.
Querés olvidar
que tu cuerpo es etéreo
para entregarte al dolor.
Yo tuve tus ojos en los míos
y tomé tu mano cuando nacimos,
en un tiempo lejano
cuando la sangre
era incandescente
y nuestros nombres
eran los mismos
que se pronunciaban
cuando se hablaba de gigantes.

8.
Todos sabrán que nos amamos
tú lo cantarás y
yo lo escribiré,
tu guitarra les dirá mi nombre y
sabrán que poema
escribí en tu habitación.
Nuestra madre nos quiso lejos
pero la poesía nos encontró.
Todos sabrán que nos amamos
porque te espero en el andén
porque tus años te prepararon
porque tus amigos fueron los míos
porque también hablé de tu cielo
y vos hablaste de mi corazón.

9.
El cavernícola
pretende ser el dueño de toda la vida
desde su lugar triste
rodeado de gente triste.
Se intoxica y pretende sabiduría,
es lo que le queda por hacer
cuando es un animal en cautiverio
con permiso de dos o tres días.
Se siente valiente y
pretende tener los ojos más agudos
pero enfurece cuando las sombras desaparecen
y los objetos toman formas reales
imposibles para su vista.
Cuando las ideas arden
su cabeza duele y
se refugia en su jaula preferida
para beber su alma en demonios y ausencias.
Termina su acto -más rápido de lo que pretende-
y se vuelve a sentar en su puesto podrido
con la satisfacción devota de que engañó a su dueño:
ese,
el que le dio permiso
pero le quitó el albedrío.

MARÍA DÍAZ _______________________________________________________________________

María de los Ángeles Díaz Del Valle Osejo (México, 1955). Desde muy niña vivió en Tegucigalpa, Honduras, ciudad en la que creció hasta que, siendo adolescente, se traslada a Florencia, Italia, país en el que inicia sus estudios de arquitectura, los cuales culmina en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México. Su obra ha sido publicada en medios digitales y en la Antología Internacional “Despierta Humanidad” en homenaje a Berta Cáceres como en la Antología de Escritores Latinos, Kansas City. Editorial Ediciones Librería Paradiso prepara en la actualidad el que será su primer poemario publicado íntegramente. Actualmente reside en Kansas City, USA, en donde trabaja como intérprete.

Hoy me alimentaré del aire de las cosas

Hoy me alimentaré del aire de las cosas
De las vigas de cedro que corren por el techo
Del mármol blanco que se parece al hueso que me forma
Me alimentaré de las rendijas de las paredes y de todo lo olvidado

Sale solo de mi lo innecesario
Sale de mi la burbuja y la fachada
La fuerza se encuentra muy adentro
Es el corazón de los metales
Y pesa tanto alzar el vuelo

Y se ilumina el día , la noche
Todo adentro como si fuera un plenilunio
Y cantan las estrellas todas
Como si fuera más vida la vida

Hoy no tiemblo entre el vacío y la duda

Hoy me puse la misma ropa y me siento distinta
Como si me liberaron Cien palomas blancas
Hoy mi cabeza se sostiene firme
Y segura
Hoy no tiemblo entre el vacío y la duda
El dolor se va por una hendidura que queda abierta
Y sin embargo
La veo desde arriba
A veces creo que nunca más voy a escribir
Que no tendré nada que decir, ni que sentir
A veces pienso que nada tiene sentido
Y a veces como hoy me visita una musa
Y me recoge y me hace volar por planes exquisitos y livianos
Me hace sentir que la existencia es verdadera
Y que el freírse como un camarón es la mejor
metáfora que dice que estas viva

Me escullo.

Me escullo en la mitad de las palabras donde el sentido finge ser verdad.
Sé que escabullirse es un defecto vital de supervivencia, un espejo para hundirse en las palabras y su dimensión tan larga, tan larga como una sílaba dicha lentamente que te va dictando atardeceres, colinas y despertares.
Seres que no fuiste y dejaste de ser, que casi no recuerdas.
De veras sabes quién eres hoy y a quien dejaste como se deja la piel de las culebras acurrucadas en las piedras ¿piensas acaso que te quedaste ahí? Y esa búsqueda insensata lo mejor de ti mismo, del ser amado que se encuentra. Se parte del miedo del miedo de ser, y defenderte de la aniquilación en los signos de luz que han alumbrado la oscuridad de la servidumbre, del desamparo y de todo lo que no edifica es cierto que la vida te lo da todo incompleto como la madre y no el amor, como el deseo y no la entrega, si construyendo la vida en los retazos. Se puede crear la belleza la inteligencia y el perdón todo está dentro, muy adentro.

Llueve como si lloviera

Como si las agujas cayeran sobre el techo
Llueve sobre el pavimento
Sobre lo mojado
Como si
los piquetes
te alcanzarán los huesos
Llueve como repetición
Como música de cámara
Como fandango
Como si el sol no saliera
Llueve sobre mi
Como sobre todo el mundo
Como si tuviera prisa
Cae como cayendo
Como si viniera en tren
Sale de arriba del río de arriba
Cae como si cayera
Como si saliera de un punto gris
Nos llueve a todos
Y de todas maneras
Y de todas las formas
Nos suena , nos labra
Nos levanta, y alcanza
Nos precipita
Nos lapida
Nos acaricia
La lluvia de mi
La lluvia de ti
La Lluvia de mi
La lluvia

Porque no he oído a nadie que les cante a nuestros muertos

Que digan el nombre Y
Con la voz en alto

Que digan el sueño,
el sueño que tuvieron
El sueño que truncaron
En este país que se levanta
¿A quién le importa?, ¿por qué soñaron o por quién?
Pero el sueño ese, queda presente en este país con memoria
Digamos los nombres que honraron esta lucha
Que ya no están con nosotros
Pero que lucharon con sus respuestas
Que digan el nombre
En el nombre de Emmo
En el nombre de Isi Obed
En el nombre de David Quiroz
En el nombre de Jessica
En el nombre del que no sé, por qué no lo mencionaron lo suficiente
Para que se imprima en mi memoria
Di lo tú con nombre apellido
Di lo tú, escríbanse en la memoria histórica
Di lo para que no se olviden
Como los olvidados cada día
Los niños, las mujeres, los encostalados
Di lo para que no se olvide que querían una Honduras mejor,
justa, hay que gritar para que no se les olvide a los que
les quitaron el sueño de vivir con derecho a un país justo,
equitativo, libre, con derechos
¡dilo para que no los olviden!
como si fuera una noticia más de periódico
Sino, como los hermanos, padres e hijos que fueron.
¡Dilo porque respondieron
a la altura de los héroes
por qué pusieron
su pecho
su cráneo
sus manos
su piel
sus ojos!
Y también fueron criaturas Y fueron los poetas que resistieron al mal
y la esclerosis de los políticos de turno
y de los que, como las babosas, les resbala la sangre de los Hondureños
¡Que quede en la memoria que nuestros muertos viven!
Y !vivirán por siempre!
y no son, ni serán vuelta de página, y que lo que ellos con su sangre construyeron, vivirá
Y ¡nadie sepultará su sacrificio por este pueblo!

Lety Elvir
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Lety Elvir Lazo (San Pedro Sula, Cortés, 1966) Poeta, narradora, ensayista. Doctora en Letras y Artes en América Central, UNA-CR; Licenciada en Letras por la UNAH; Diplomada en Lengua y literatura española, EACI, Madrid; cofundadora del Taller Literario “Casa Tomada”, 1993; de la Asociación Nacional de Escritoras de Honduras, 1997 y de otras organizaciones gremiales y artísticas. Galardonada con el Primer Lugar del Premio Embajada de Chile, 1996; Obtuvo el Primer Premio Internacional 1997, de la VIII Bienal Internacional de poesía, auspiciado por la revista “Correo de la Poesía”, Valparaíso. Obra publicada, poemarios: Luna que no cesa, 1998; Mujer entre perro y lobo, 2001; narrativa: Sublimes y perversos, cuentos, 2005; Ensayo: coautora de Mujeres en el Mundo: Historia, Revoluciones, Dictaduras, Trabajo, Religión y Poesía, Universidad de Carabobo, Venezuela, 2007. Así mismo, es Coautora de la antología Voces de Mujeres en la Literatura Centroamericana, Universidad de Alcalá de Henares, España, 2012; compiladora de la Antología de poesía resistente escrita por mujeres (2009-2013) Honduras: golpe y pluma. Desde 2015 reside en Ámsterdam.

IMAGINAME

Imaginame con la edad
la mirada, la piel, la voz
que ahora tengo.

Imaginame sierpe sentenciada
a danzar frente al balcón
de un altar crucificado.

Imaginame
recordarás el perfume
que habita mi casa
y daba el hambre tuyo de cada día.

Sólo imaginame
conocerás, entonces
mi venganza, mi rebelión
por haberme muerto
antes que el amor.

LA PARED

Estás ahí
en el mismo lugar
donde escogimos dejarte
siempre tensa
llena de tu amarillo ondulado
persistente en sostener
el techo de mi casa
yo, sin entender los sueños
dibujados en tu piel.

A veces imagino
que venís hacia mí
a interpretar mis manchas
a decirme que no estoy sola
que puedo contar con vos
que ya no serás misterio
para mi afiebrada lucidez.

Ya ves, también estoy aquí
en el mismo lugar
donde el azar me colocó
llena de tu color
necia en sostener el cielo
mi propio cielo
este infierno.

DECISIONES

He decidido
morir en una noche de abril
o mejor de octubre
que no sea diez.

Olvidar un nombre
-quizá el mío-
mojar la risa de los pájaros
contar las acacias de mi vientre
amamantar la mirada
en el espejo de la muerte
porque mi boca sabe a vidrio
de arco iris sangrante.

ENTRE AMIGAS

Amiga
no le cuentes a un hombre
que has amado hasta morir
no le insinúes que el sol
se te apagó alguna vez
—y no fue por él—
no le comentes que alguien te amó
igual, mejor o peor
no entenderá, aunque diga que sí
querrá siempre ser el primero
frente a las evidencias, el segundo.

Entonces, dile lo que quiere oír
o mejor no digas nada.
Cuando pase el ángel del amor
habrá olvidado lo que diste:
corazón, tiempo, secretos
virtudes, alegrías
los defectos no se olvidan.

Aún así, ámalos.
Muchos de ellos temen
al lado oscuro de la luna
sucumben a sus pequeños fangos
deja que el tiempo los rescate.

Sálvate
cree que la vida aguarda por nosotras
confía en que acechamos este mundo
donde a alguien se hizo dios
y a nosotras, sus iglesias.

LOS MUERTOS EN MI PAÍS

De un tiempo para acá
los muertos de mi país
están por todos lados
en los basureros, en las cunetas
en los hospitales, en los presidios,
en el aire, en los sueños
en las montañas, en los arrabales,
flotan en los ríos, en los mares
como peces envenenados
o ballenas suicidas.

Son como piedras
Se tropieza con ellos
estorban el paso
interrumpen el tráfico
estropean los planes, horarios.
están en el café, el agua, la comida
en los periódicos de lunes a sábado y los dominicales
se conversa con ellos, se habla de ellas
de velorio en velorio
de entierro en entierro
de lágrima en lágrima
caen por docenas como moscas en cachaza
sin contar con los que no aparecen
en morgues o reportes policiales.

Los muertos de mi país
a veces no salen, se cansan,
juegan a las escondidas
en bolsas de plástico, cajas de cartón
o están en trocitos regados por ahí.

Y se les llora tanto y se les extraña tanto.

Los muertos en mi país
no mueren de viejos
sino de impunidad y violencia
de balas de plomo y más plomo
bum bum bum de día y de noche
casquillos regados igual que los muertos.
Retuerzo las manos, el mapa, cintas amarillas
chorrea la sangre, llueve sangre en mi país.

Los muertos son tantos
no cabe su ausencia, no cabe su olor
los muertos son tantos
no cabe el miedo, no cabe el dolor.

Venus Ixchel Mejía
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Venus Ixchel Mejía (Tegucigalpa, Honduras, 1979). Poeta, editora, gestora cultural, cantautora y docente. Cofundadora de la Editorial Ixchel en 2012. Catedrática en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Ganadora del primer lugar en el certamen de narrativa breve: “Julio César Anariba” 2017. Ha participado en festivales de poesía en México, El Salvador, Guatemala y a nivel nacional. Fue productora y conductora del programa radial cultural-literario “Molinos de Viento”, Radio Nacional de Honduras (2005) y del programa radial de la ANDEH “Letra de mujer”, RDS radio (2015). Ha impartido talleres literarios en Tegucigalpa en los proyectos “Barrio Lindo” (2003), “Educar” (2014) y en San Nicolás, Santa Bárbara (2014). Ha escrito crítica literaria y su obra ha sido parcialmente traducida al inglés y al italiano.
Publicaciones: Poesía: Ad Líbitum, Editorial Ixchel, 2012; Venus [in] Victa, Editorial Ixchel, 2016. Antologías poéticas: Lírica de Vida, Signum Editors, 2012; Soles de Media Noche: Antología del II encuentro de mujeres poetas en la cuenca del Papaloapan, México, 2014; Antología Voces de la ANDEH, 2014; Women’s poems of protest and resistance, Honduras (2009-2014) Casasola, EU, 2014; Chamote, una amalgama de voces poéticas de nuestra América, Punto de encuentro, Argentina, 2015; Antología Tratado mesoamericano de libre poética: Ecos Náhuatl, Honduras-México, Goblin, 2015; Voces de América Latina, MediaIsla, EU, 2016. Ensayos: Amanda Castro: los soñadores de la raza cósmica. Revista Cultura Ígnea, 2018. El narrador andrógino en Arturo Ambrogi. Revista Antropa, UNAH, 2017. Por la gracia del verso; escritos por y para el poeta Rigoberto Paredes. Paradiso, 2015. Narrativa: Antología de narradoras hondureñas ANDEH, Paradiso, 2016.

Praga

A manera de difuminados cronopios en el puente del Malá Strana, sobre el terciopelo índigo del Moldava, estamos vos y yo, hacien¬do escala onírica bajo la estoica vigilancia de San Juan Nepomu¬ceno con su mueca de angustia.

El abrazo polar va disolviéndose entre nuestros abrigos comer¬ciantes de caricias. El trémulo vitral del Moldava es una batalla de esgrima, una melodía gótica en el pináculo de la nostalgia.

Quizá desde el Callejón del Oro y la Alquimia nos mire Kafka con sus prismáticos de parábolas, ante el ceño fruncido de Max Brod que trata de hilvanar en un garabato una madriguera de confiden¬cias.

Más tarde iremos al Don Giovanni en el Teatro Estatal, si Sme¬tana no nos asalta en el camino con la estridencia de un acorde disminuido.

Nada entorpece este boceto cerúleo con afilados celajes que nos mira desde arriba. Es un cardumen detenido a mitad del asombro. Nada de nuestra mirada sorprende si no nos llenamos el alma con los labios. Así que, a mitad del vacío, nos decimos los besos a manera de confesiones medievales, nos tomamos de los ojos y apelamos a la complicidad de las manos.

Hay un vino bajo el sortilegio de la Bohemia que nos espera. De pronto, el boceto se diluye con una inusitada lluvia. Hay una mano que me sujeta, hay un pez traslucido que se queda prendido en la mirada. Hay una súplica de pez y mano en tu boca que me repite hasta perderse en una bocanada de suspiro: no te despertés toda¬vía, quedate conmigo en Praga.

Diosas
Emulando a Ezra Pound.
Como diosas
emergen de la sombra
desmantelan
la realidad
ajenas al olvido
diosas
fuertes como gemidos
absolutas
irreales
con sus cuerpos de cisne
como diosas
sirenas de marineros
circes de cerdos
de odiseos
con sus cuerpos de morsa
en celo
diosas
como ecos de narcisos
en un prisma enmudecido
se revelan ante
nuestros ojos
cómplices de la derrota
diosas
de azafrán y tomillo
copal y candela
fogón encendido
arena
reloj de trigo
diosas
Ixchel de lunas
canciones de cuna
mar en pleno
naufragio
presagio
de una herida mortal
dichosas
mientras levantan con sus cuerpos
los altares de las deidades
que las han oprimido
diosas
clítoris temerarios de la razón
de la sinrazón
del dolor
parto perenne
sus vidas
multiplicadas
ocultas en el anonimato
del engaño
sus frentes altas
como diosas
nos están mirando
nos siguen iluminando
el porvenir.

Yo, Pecadora

Inclino mi rostro,
cierro los ojos,
y con las manos en actitud de plegaria
me masturbo.

Yo, pecadora,
confieso que te he pensado.
He aquí mi cuerpo
maculado por tu ausencia.

Ven, falo amado, no tardes.
Recibe de mi boca el bautismo.
Que tus dorados óleos unjan este vientre
de cítara
que canta tus alabanzas
y que la intensidad de tu penetración
sea del amor la medida.

Al hombre que me llame

Yo también estoy sola
como si declinara junto al monólogo
de Eunice Odio,
pero mi libertad en este cementerio salitre de lágrimas
no estriba en la policromía de la luz
de los espejos.

Ayer tuve tres partos
que me volvieron virgen.
Ayer me tomaron como rehén
y me susurraron:
“No estés triste,
después de haberte matado
el dolor será un carnaval sin
nubes de azúcar”.

Ahora que despierto
sin el recuerdo de haber dormido,
después de la caricia suntuosa
que el destino me pusiera en el pecho,
la soledad se me ha vuelto un escapulario
cada vez que comulgo con el silencio.

Vértigo Paroxístico

Nombre: Venus Ixchel Mejía
Edad: 34 años
Sexo: femenino
Profesión:…

Paciente refiere mareo de dos meses de evolución, de inicio diur¬no, permanente, (la permanencia entre estas paredes marítimas que salpican mis cerrojos). Se exacerba al caminar, se atenúa al acostarse.

(De pronto alguien me llama, sacude la inercia de mi nombre, mi nombre sangra sus años en una habitación dormida). El mareo no imposibilita las actividades diarias.

Refiere consulta con internista que le recetó B. y otorrinolaringó¬logo que indicó C. (Sucede. He perdido las señales de la ruta en la que venía. Sigo en este viaje sin haber embarcado nunca. Caigo, pero nunca toco el cielo).

El paciente refiere mejoría con el uso de los medicamentos…
(Me derrumbo como un camino donde el suelo es un caleidosco¬pio a mitad del vacío).

El paciente refiere mejoría…

Melissa Merlo
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Ana Melissa Merlo Romero (Danli, Honduras en 1969). Obtuvo los grados académicos de Máster en Educación con mayor en Currículo y mainor en Escritura Creativa; Licenciada en Literatura en la Universidad Pedagógica Nacional “Francisco Morazán” y el de Maestría en Educación en la University of Lincoln-Nebraska, Estados Unidos.
Su producción literaria: Para amarte, la palabra (poesía, 2019); El arte de esconderse (cuentos, 2016 y 2018); Honduras, chemins en résistance 2009-2017. Ensayos, 2017; Kaya Awiska. Antología del cuento hondureño, 2015; Sin Fronteras. Antología de poesía latinoamericana, 2013; Antología del cuento hondureño del siglo XIX, 2012; Honduras sendero en resistencia. Ensayos, 2010; Poesía hondureña en resistencia, 2009; Color cristal (poesía, 2007).
En materia de investigación ha trabajado con la Editorial Santillana en la elaboración de textos escolares de nivel secundario. Investigación y producción de documentales para los programas de canales locales y para Telemundo Network Inc. también para la revista Américas en la OEA.

Patria honda

Veo la vida por un lente de esperanza.
Está empañado, no es transparente,
ni brilla como las estrellas del cielo de mi madre,
pero es mío, es curioso, es rebelde,
persigue las montañas, los riachuelos,
los sapos en los charcos, los colibríes,
el verde claro de los ojos de mi padre.

Veo a mi Patria retratada en la palma de mis manos,
en la cotidiana muerte, en la niña que calla.
En los ojos de mis hijos vive, con ansias de libertad.
Mi piel es el lienzo que la pinta de rojo, o de amor,
o de ensueño.

Tierra de tristes pinos, de mares agitados, de gente con sonrisa, bendice mi casa, patria triste, patria mía.
Llegó la hora del hambre, que el milagro de tu hondura multiplique los panes.

Amazona

Y quiero ser fuerte, poderosa,
como una gaviota que pesca esperanzas sobre las altas olas.
Y quiero ser luna creciente cogando del mágico cielo de Danlí.
Y quiero ser amazona, esfinge,
estatua de mármol apresurado,
para que tu flecha no alcance mi vuelo,
para que tu ira no me encuentre en el infinito,
para que tu brazo no adivine mi ternura,
para que comprendas que el miedo de ser mujer en esta patria absurda, solo me hace más fuerte, más digna,
más alta…
Y no podrás matarme.

Muerte súbita

Los párpados de la noche me llaman a casa,
pero ya no hay azul que hable de mañanas pendientes
en la vereda de tus ojos.
Ya no caminan por mis besos tus labios de silencio,
no me hierve en la mirada tu recuerdo.
Me congelo en el blanco de esa nube que te cubre la memoria,
me destrozo en el granizo que cae y rompe la silueta de los charcos.
Voy a paso corto, zapateado, y recorro con precisión de ciego la calle sin luna.
Me muevo con sigilo de felino en apuros de amor,
lamo mis cicatrices como si llevaran tu nombre.
Tomo de un zarpazo las estrellas que caen en la acera y las pongo en mi cara para ocultar las esquirlas del recuerdo.
Amor duro, falto de aroma,
preso del marco oscuro de una retratera,
caja de fósforos mojados por el sudor de la tetera,
torre de naipes sobre una barca de papel.

El periódico de ayer

Ya no te extraño en el atardecer que levita bajo el mango.
Ya no haces falta cuando llueve fantasía
sobre la huella de tu risa.
Ni te encu
ntro ya en mis cicatrices.
No veo más tu figura detrás de mí en el espejo.
Ni pienso en el eco de tu voz cruzando la puerta.
Ya no te recuerdo en los versos que escribo.
Eres la sombra de la sombra que, como ves,
ya he olvidado.

Atardece

La tarde zurce apacible una tibia nube a mi falda,
mientras tanto es un mosaico de celajes
y siluetas de montañas,
es alondras oscuras sin itinerario de vuelo,
es acacias florecidas que cabalgan a la noche,
es semillas voladoras en el poniente de las cinco,
que caen en tierra fértil todas y ninguna.

Se cierra el horizonte a la sombra de Tegucigalpa.
La muerte se anuncia en las campanadas de las seis,
eterna compañera de este pueblo sin memoria,
donde agonizan la paz y la justicia cada tres minutos,
donde el amor se muere
y la muerte se amora.

La herida de la patria atardece en mi vientre
que espera la noche,
casa y cama del amor.
Yo le ofrezco libertad.

Carolina Torres
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Estudiante de la carrera de Antropología en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Su poesía ha sido incluida en Honduras: Golpe y Pluma, Antología de poesía resistente escrita por mujeres (2009-2013), Selección Poética “Las de Hoy”, Primera Antología Hispanoamericana de Landays, Venecia, Italia. “Chamote: Una amalgama de voces poéticas de nuestra América”. En Revistas, blogs y proyectos virtuales como: Progetto 7 Lune, El Beisman Chicago, La Bloga, Experimental Lunch, etc. Miembro de colectivos artísticos “Habitaciones propias” y “Las de Hoy”, miembro de la Asociación Nacional de Escritoras de Honduras (ANDEH). Ha participado en Festivales internacionales de Poesía Centroamericana, Feria del Libro: La Habana, Cuba 2015, V Encuentro de Jóvenes escritores de Latinoamérica y El Caribe en La Habana, Cuba.

Chiquita
A Cuba, la isla de los sueños/construcciones

Escribo desde tus entrañas
contagiada de los múltiples ojos de muchachos
que caminan como Adonis
hasta volverse espantapájaros.

Y lloro chiquitita mía
me es inevitable
ante esta sensación de saberte distinta.

La luz aún amanece desconocida
eres letra, baile, pintura
exhalas jazz y yo no puedo sonreír
¿Hay algo que no tengas bella mía?
Eres la ternura, el abrazo de Dalton
y yo no puedo saborearte.

Debí escribirte antes
cuando eras distancia
ahora chiquita
sé que siempre tomo mi lápiz a destiempo.

Azrael
Has venido a mí más de una vez;
una tarde de jueves
en trece palabras
pronunciadas solo para hacerte aparecer,
un lunes
a las nueve treinta de la mañana
quebrando cada átomo del universo
con una sola llamada,
en el alcohol de un café
cualquier tarde de viernes
con el dolor de dibujarme una sonrisa
mientras agonizo;
clamo el fin de este preámbulo
innecesario,
¿Tendré acaso que combatir tus pequeñas dosis
con un golpe certero?

Nudo
A los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa

Hoy te gritare
con la desesperación
de 43 voces,
hasta que incontables puños
encendamos los cerillos
que desaten la esperanza,
arderá el amor
y no necesitaremos más carteles
con fotografías
empapadas en llanto de madres,
nunca más será domingo
así no tendrás permiso de muerte,
ni bala,
ni fuego,
ni fosas,
no, no habrá verde olivo
con pestilencia de Estado
capaz de atravesarte,
hoy correrás a los brazos
de la ternura
y ya no tendremos que clamar
por vivir o morirnos,
hoy
desaparecemos los dinosaurios.

Revoloteos

Dulce y voraz me inclino a vos mi Safo,
al suicidio que es el mar que guardas entre tus piernas.
¿Qué manos podrían negarse
ante el placer de tus manantiales?
No pretendo privar a mi lengua
del roce de tu piel, de la frescura
de tus caudales atravesándome la garganta
luego del camino que enciendes en mi boca;
pequeñas dulces muertes que sacian
cuantos deseos acumulados provocan tu sonrisa,
recorren mis dedos tus rincones
acarician las galaxias escondidas en tus montes,
soltando los instintos en tu cuerpo
esperando tu mirada de sol
para quedarme en vos.

Tiempo

Lo construí en un altar
de esos que no alcanzaría ningún dios o diosa,
cuando cayó de el
no había forma de elevarlo de nuevo.

Lo volví humano
y entonces lo entendí todo,
fui capaz de perdonarnos.

Anarella Vélez
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Gloria Anarella Vélez Osejo (Tegucigalpa, 1956) ensayista y promotora cultural. Perteneció a los grupos literarios: Paíspoesible, La coperacha, Las de Hoy, Colectivo LetraEle y Taller de poesía Alicanto, Colectivo Coquimbo. Ha sido fundadora del proyecto editorial Ediciones Librería Paradiso. Colaboradora en las revistas Alcaraván, Galatea, Paradiso, Paraninfo, Imaginaria, Nostos, Lastiri, Revista Científica de la UNAH, Coquimbo, entre otras.
Compiladora de Las de Hoy, 2014; de Sihuatán, antología de cuentistas hondureñas, 2014; Compiladora de la Antología de narradoras hondureñas, 2016; ha publicado los poemario: Todas las voces en 2013; Iluminadas, 2016. Columna de fuego, 2018. Sus poemas están incluidos en Honduras: Pluma y Golpe, Antología de poesía resistente escrita por mujeres (2009-2013), preparada por Lety Elvir; en Voces de la ANDEH, antología de poesía preparada por Elisa Logan, 2014; Las de Hoy, Selección de Poesía, 2014, antología del movimiento poético Las de Hoy; Women´s poems of Protest and Resistance Honduras (2009-2014); Despierta Humanidad antología de poesía internacional en homenaje a Berta Cáceres, 2017, antología preparada por el Colectivo Coquimbo. Su narrativa se ha recogido en la Antología de narradoras hondureñas, 2016. Su poesía se encuentra traducida al inglés. Participó en el Festival Internacional de Poesía en Tierra Náhuat Pipil, El Salvador, 2014. Presidenta de la Asociación Nacional De Escritoras – Honduras, ANDEH, 2014-2016. Presidenta de la Junta Directiva del CEM-H, 2016; Coordinadora del Capítulo de Honduras de la Red de Artistas e Intelectuales en Defensa de la Humanidad, 2018.

Matlalcihuatzin
Para Fernando Antonio,mi hijo.
Ya no siento la alegría de vivir hoy el sol no acaricia
hablar no alivia el dolor insoportable
hijo, Alcomiztli Nezahuatlcoyotl,
te veo partir como una nube limpia,
mis sensaciones son como arrugas finas
sin bordes que las definan
sin límites ni forma
velo que impide distinguirte
eres halo en el cielo alrededor de la luna
en la periferia del infierno
criatura hambrienta de sabiduría
cantor, Papagayo de gran cabeza
en el interior de la casa de la primavera
eres ventana que da a otra ventana
Nezahuatlcoyotl, hijo, estrella sabia del firmamento
rocío de mi mañana
príncipe de la palabra de nuestra estirpe
que el amor te acompañe más allá de mi tiempo.
Y no olvido.

Nana
Para Victoria González Betancourt, mi nana

Yo tuve una nana que me cuidó
cincuenta y dos años
ella me enseñó a hablar
madre-hija de mi palabra
imagen azul en mi memoria
siento el suplicio de tu existencia
ardiente
no te irás de mí
luz
helecho
rosal
bonsái
eres mi mar azulito
en los cambios de la vida
en lo que permanece inmutable
en el modo que veo la sombra-luz
nana gratitud y agua y tierra y raíz.

Elegía para Rigoberto Paredes

“Y ha de vibrar dulcísimo tu nombre
—verbo del ángel, música del hombre—
en mi delgada lengua sensitiva.”
CLAUDIA LARS

Quiero decirte algo más
árbol, sollozo, mar, edén
—Tonantzin Coatlicue, no selles mis labios—
quiero decir tu nombre
y el silencio se impone
que el tiempo nos hable de esos días
cuando te quise en el lugar justo
y emprendí la aventura de amarte.
Dime, quedamente
cómo se quedó grabada en mí
tu presencia
columna de fuego
y las palabras apremian
contigo vuelan, se desprenden de ti
son ventanas y puertas y presente.
Deja caer en mi atento oído
que él, el de singular trazo
abre mi secreto mundo
y háblame, sí
de la nostalgia sin barricadas.
Y contarte quiero, que descifré contigo
solo contigo
conmovida siempre
entre el silencio y el amor en oleaje
la infancia trágica
lejana
fundidos en uno.
Y decirte que a veces
cuando la razón mediaba entre nosotros
—fugaz compañera en esos días—
contemplé la poesía como red envolvente:
con la Clementina y Gioconda.
Entonces, la palabra, pasión-agua-sol
redimensionaron nuestro mundo
y me dijiste
incansable
que Delmira y Alfonsina
avivarían mis sueños.
Y decirte que nos vamos
corazón, a otra parte.
Y decirte, amor
que iluminas la mágica Barcelona
que se vuelve nuestra y telúrica
de día, de noche
nicho perfecto para amarte.
Tu esencia, poeta
nos convierte en dos estrellas errantes
amalgamadas a fuego.
En esta nueva era
de twitter y whatsapp
tegucigalpasamos
con la salida del sol
y nos atrapan, amor, el vuelo del colibrí
los juegos de Apolo y Chichitzin
el canto de Keats, Vallejo y Dalton
al compás del asombro
Dentro de mí
sediciosos
el mar y los ríos
y Safo y Pizarnik
nos abrigan
entretanto la guerra se lleva la vida
y los apetitos de ternura.
Y te busco y te encuentro
tu eres mi respuesta
en esa esquina, más allá del arbolito
en mi soledad delgada, sensitiva.

Idus de mayo
Para Rigoberto Andrés

Abres este paraíso
entras en nuestra casa de verdes hojas
y sellas la escritura de tu padre
juegan contigo, entre los arbolitos de limón, cacao y de
/pimienta
y los gorriones que no faltan aquí
Maga, Apolo, Camus y Chichitzin
con ellos germinó tu apego por la naturaleza
15 de mayo: las nubes tiemblan sobre mí
desde entonces una capa de luz
siento sobre mi cuello, y a veces confundo
esta ratonera con el universo
y olvido que vivo en un país malogrado
que la adversidad me habita
en este invierno interminable
de caos cotidiano, de tristeza seca austera
y de ansiedad despiadada
vivo en un tiempo detenido
y tú, querido, eres árbol de lindo ramaje
del que brotan flores de amaranto
algo se renueva ahí
en tu desnudez
a pecho descubierto
ahí, en tu cuerpo veo la matria reflejada
y pienso en ti, siempre en ti
el de sediciosa belleza
Klimt, Kahlo, Botticelli te acompañan
tú, como Aníbal y Virgilio, perito del color eres
tu campo de batalla es el lienzo
ahí dejarás hermosura y horror
pienso en ti y te sueño libre.
Loada sea la Diosa Resiliencia.

Nos volvemos fuertes, querida
Para María Díaz, amiga, hermana

Hoy te recuerdo, querida
tu nombre, santo y seña
y tu melena que se eleva insumisa y flota en el tiempo
te oigo, y somos noche, océano
bosque y raíces
a veces, escondidas
entre amores y llantos
en el devenir fijamos nuestra mirada.
Te declaro mi amor
somos astros nacidos en este cielo
del triángulo norte
finiseculares, feministas
nos repartimos ternuras embriagantes
en esta desmemoria compartida.
Mi querida, hoy recuerdo
que crecimos casi sin darnos cuenta
y juntas
abrimos los ojos
a la desventura
y vimos el horror de la guerra
en la palma de estas manos
se revuelca, solemne, la tristeza
y puerca como las diosas del averno.
Querida, inventora del placer
te levantas a libar la miel silvestre
con el alma abierta
como la arena dorada del desierto
juntas escapamos a otros mundos
Borges y Paz son los nuevos dioses
nos devoran y somos otras
señoras con plumajes de quetzal
en el parque de árboles sagrados de Ceiba.
Esos gatos siameses, Clío y Talía
despliegan su canto, fuente mágica de gracia
y saturan de arrullo el colosal viento que nos mueve desde el interior de la historia.
Contigo, querida
los amigos guerrilleros, aves de variados colores
psiconautas afligidos, desgarrados
enterrados, desaparecidos
nos hacen conocer la muerte y el escozor
a la espera del miedo
en el corazón inconmensurable de las montañas
y nos volvemos fuertes, querida
con las pérdidas y la poesía
hoy recuerdo sus cuerpos:
son peces alados en un lecho de coral
de ahí brota un lenguaje nuevo y quema la carne
son navajas dilatadas en el aire
la necedad marginada de sobremesa
la vigilia es un escarabajo que nos
atormenta con sus frases cotidianas
la ansiedad es un corredor sin fin
que ablanda nuestros infiernos
y caminamos por estas avenidas
enlazadas, disimulando los rostros olvidados
las largas, profundas y oscuras noches
el silencio es una salamandra que toma nuestras manos.
Y sé que contigo, querida, la vida se prolonga.

Reunión de la Asociación Nacional de Escritoras de Honduras, 14 de julio de 2019

Con la participación de las artistas y escritoras hondureñas Camila y Rebeca Becerra, Tania Claudina Alvarado, María Díaz, Gilda Batista, Gladys Pavón, Xiomara Cacho, Lu Cía, Silvia González, Teresa Leiva, Alejandra Paredes, Clara Meysonave, Andrea Pineda, Francesca Randazzo, Perla Lusette Rivera, Iris Mencía, Anarella Vélez y Waldina Mejía.

Se aprobó una agenda mínima de trabajo para el año 2019-2020 que inicia con la elección de una nueva junta directiva para el día 17 de agosto de 2019.

 

 

 

 

DECLARACIÓN

LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE ESCRITORAS DE HONDURAS

 

 

 

Nosotras, artistas,  intelectuales y científicas,   miembras de la Asociación Nacional de Escritoras de Honduras (ANDEH), ante la comunidad nacional e internacional, manifestamos:

 

  1. Que hacemos nuestra la legítima lucha emprendida por las y los trabajadores de los sectores públicos de la educación y la salud en defensa de los derechos a la educación y la salud de nuestro pueblo.
  2. Que acompañamos a nuestro pueblo en su exigencia de invalidación urgente de la Nueva Ley de IMPREMA, la Ley Fundamental de Educación y la Ley Marco de Protección Social por ser contrarias al debido respeto de los derechos humanos del pueblo hondureño.
  3. Hacemos un llamado a las y los hermanos hondureños y a todas las organizaciones de escritoras y artistas de Honduras y del mundo para que apoyen por todos los medios los justos y humanistas reclamos de las y los médicos y maestros,  y del pueblo hondureño en general, pues buscan detener el proceso de privatización de los servicios públicos de la educación y la salud ya que responden a una visión del mundo según la cual la precarización de la vida es necesaria para enriquecer a unos pocos.

 

POR TANTO Exhortamos al Gobierno de Honduras para que:

  1. Respete las condiciones de negociación que demanda La Plataforma  de defensa de la Salud y la educación públicas
  2. atienda el clamor de la ciudadanía hondureña y reconozca la justicia y legitimidad de estas peticiones.

 

 

¡Alto a la privatización de la salud y la educación pública!

¡Por la derogación de las leyes que lesionan los derechos humanos de nuestro publo!

Tegucigalpa, 5 de junio de 2019

 

 

 

 

DECLARACIÓN

LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE ESCRITORAS DE HONDURAS

 

 

 

Nosotras, artistas,  intelectuales y científicas  organizadas en La Asociación Nacional de Escritoras de Honduras (ANDEH), ante la comunidad nacional e internacional, declaramos:

 

  1. Que hacemos nuestra la legítima lucha emprendida por las y los trabajadores de los sectores públicos de la educación y la salud en defensa de los derechos a la educación y la salud de nuestro pueblo.
  2. Que demandamos de derogación inmediata de los decretos de reestructuración de los sistemas de salud y educación (PCM-026-2018 y PCM-027-2018) pues lesionan los derechos humanos del pueblo hondureño.
  3. Hacemos un llamado a las y los hermanos hondureños y a todas las organizaciones de escritoras y artistas de Honduras y del mundo para que apoyen por todos los medios los justos y humanistas reclamos de las y los médicos y maestros, quienes buscan detener el proceso de privatización de los servicios públicos de la educación y la salud pues responden a una visión del mundo según la cual la precarización de la vida es necesaria para enriquecer a unos pocos.
  4. Exigimos al Gobierno de Honduras atienda el clamor de la ciudadanía hondureña y reconozca la justicia y legitimidad de estas peticiones.

 

¡Alto a la privatización de la salud y la educación pública!

¡Por la derogación de los PCM-026-2018 y PCM-027-2018!

 

Tegucigalpa, 24 de mayo de 2019